Existe la adicción al azúcar? Estamos acostumbrados a relacionar la palabra adicción con el tabaco, el alcohol, las drogas o el juego, pero rara vez se asocia a alimentos.

Algunas sustancias como la cafeína está comprobado que puede ser adictiva. La cafeína de hecho es un nootrópico  y su ingesta genera una respuesta de nuestro organismo que variará según cada individuo. El café de la mañana se convierte en muchos casos en una necesidad fisiológica. Pero más allá de la cafeína, no hay constancia de adicción a alimentos.

 

¿Existe la adicción al azúcar?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS)

“La adicción es una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación. Se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas, en los que se involucran factores biológicos, genéticos, psicológicos y sociales.”

Hay mucha controversia sobre la adicción al azúcar (y a la comida en general) y mucho debate vigente. Una parte importante de este debate se centra en los alimentos con alto contenido calórico, como el azúcar, y si pueden generar una adicción comparable a las drogas.

Adicción al azúcar: que dice la ciencia

azucar veneno

Hay muchos estudios ([1] [2] [3] [4] [5]) con resultados dispares en cuanto al término “adicción al azúcar” aunque la inmensa mayoría de ellos coinciden sobre sus efectos nocivos en el organismo.

Hasta hace muy poco pero, ni tan solo existían herramientas para la evaluación de la adicción a la comida. La primera edición de la Escala Yale de Adicción a la Comida (YFAS) vio la luz en 2009 basada en la IV versión del DSM (el manual utilizado para el diagnóstico de trastornos por consumo de drogas). La YFAS concluye que la adicción a la comida es diagnosticable si se dan al menos 3 síntomas de adicción y exista un deterioro o malestar clínicamente significativos.

En cualquier caso el debate sigue abierto y hay quien la define como adicción y otros como afición. No hay que olvidar los enormes intereses de la industria del azúcar y su lobby a nivel mundial. Un ejemplo, la compra de científicos de Harvard en los años 60 para culpar las grasas saturadas (en lugar que el azúcar) de las enfermedades del corazón [6]. No sería muy descabellado pensar que quieran influir también sobre el término adicción y las consecuencias que tendría.

Síntomas de la adicción al azúcar

En cuanto a los síntomas de la adicción al azúcar podríamos dividirlos en dos:

    • Los síntomas de una ingesta excesiva de azúcar
    • Los síntomas que se producen al dejar el azúcar

Aun así, cuando se trata de nuestro organismo es muy difícil establecer unos síntomas estándar. Cada individuo reaccionará de forma levemente distinta, dependiendo de su grado de adicción y de su respuesta fisiológica.

 

Síntomas y consecuencias de la ingesta excesiva de azúcar

azucar montaña rusa

La ingesta de azúcar provoca un pico de insulina (¿sabes como bajar el azúcar en sangre?) y al poco tiempo una fuerte bajada. Cuando se produce el pico al alza es porque tu sangre contiene un nivel excesivo de azúcar y la insulina se encarga de bajarlo. Una vez que la insulina hace su trabajo, el nivel de azúcar baja, sin embargo tu organismo quiere más. Si tu energía proviene principalmente del azúcar entrarás en una montaña rusa de difícil control. Los niños y adolescentes son un blanco especialmente fácil de estos picos.

“He llevado mi hijo al psicólogo porque no sé qué le pasa! Está muy nervioso, no duerme bien. Está alterado”.

Esta frase la oigo prácticamente a diario. Es posible que algunos de esos niños tengas cierto trastorno a tratar pero el primer paso debería ser sin duda regular su alimentación. Si un niño desayuna cereales, lleva al colegio un zumo, come pasta con salsa, merienda un bollo industrial o un batido chocolate (o ambos) y su cena acaba con un postre de yogur de sabores, es normal que su estado de ánimo sufra subidas o bajadas dependiendo del nivel de azúcar en sangre.

Desafortunadamente pero las recomendaciones oficiales no ayudan a mejorar la situación. Con los cereales, la pasta, el pan y el arroz en la base de la pirámide y la bollería industrial en el ápice, el mensaje que se traslada a la población es completamente erróneo. La mayoría de padres adoptaría como válido el menú anterior.

Y las consecuencias son desastrosas. Sin duda la inclusión masiva de azúcar en nuestra dieta a partir de los años ‘70 está generando unos problemas de salud a nivel global y desgraciadamente estos aparecen cada vez en edades más tempranas. Sobrepeso, obesidad, diabetes tipo II, problemas cardiovasculares e incluso cáncer, van en aumento desde que fueron demonizadas las grasas y sustituidas por el azúcar. Causalidad o casualidad?

Cada vez comemos más alimentos procesados y estos incorporan azúcar en diferentes formas, aunque la industria se empeñe en ocultárnoslo. Recuerda la importancia de aprender a leer las etiquetas.

 

Síntomas y beneficios que se producen al dejar el azúcar

Para reducir el consumo de azúcar, lo primero que debemos tener presente es que tenemos un problema, al igual que el resto de adicciones. En la mayoría de casos no negamos nuestra adicción. Simplemente no somos consciente de nuestra ingesta y de sus repercusiones.

Síntomas como mal humor e irritabilidad son muy típicos en personas que dejan el azúcar porque en el fondo el azúcar es un placebo, al igual que el alcohol para un alcohólico. Por experiencia, las dos primeras semanas son las más duras. Aunque conozco casos que no han tenido ningún problema y otros cuyos síntomas se han extendido mucho más en el tiempo. Depende de la fisiología de cada uno.

Como recomendación, destacaría la necesidad de incluir grasas saludables en nuestra dieta por su poder saciante. Dejar el azúcar sin incrementar la ingesta de grasa saludable es literalmente un suicidio.

La ansiedad es otro síntoma que, sobre todo en los primeros días nos puede afectar dando lugar a antojos difíciles de controlar. Es preferible dejar el azúcar poco a poco en lugar que de golpe y acabar sufriendo ansiedad.

Muchas personas me dicen que han dejado el azúcar y no han tenido síntomas de este tipo. Les suelo contestar que mucho mejor aunque habría que preguntarle a sus familiares o personas con las que conviven, porque son estas las que normalmente sufren las consecuencias.

Los beneficios de dejar el azúcar que recogen los estudios son infinitos y entre ellos:

la mejora de la salud en general,

la recuperación del índice de masa corporal saludable,

mejora en la digestión,

reducción de la tasa de obesidad, reducción de diabetes tipo II y de enfermedades cardiovasculares.

 

La Realidad sobre el consumo de azúcar

azucar muerte

No hace mucho que se ha reconocido abiertamente la necesidad de reducir drásticamente el consumo de azúcar. Con un consumo medio diario por debajo de 25 gramos según el informe de la OMS de 2015, deberíamos notar beneficios adicionales comparados con la recomendación actual de 50. El principal problema es que en muchos países de Europa tomamos unos 100 gramos al día de media.

¿Somos adictos o golosos? 100 gramos de azúcar al día, el equivalente a 700 gramos a la semana, unos 3 kilos al mes y 36 kg al año.

adicción al azucar

Pero según el Informe del Consumo de Alimentos en España 2016 (en su página 120), el consumo de azúcar es muy inferior. Dice textualmente: “El consumo doméstico de azúcar disminuye un 6,2%, contrayéndose un 4,7% el consumo per cápita que se sitúa en 3,69 kilos por persona y año”, es decir unos 10g por persona y día.

Si la media es de 100, donde están los otros 90 gramos al día? Los 90gr de la ingesta restante de azúcar proviene de alimentos procesados que todos sabemos como bollería, galletas, chocolate y refrescos azucarados pero también de otros no tan conocidos y de uso diario: cereales, productos light, yogures de sabores, refrescos energéticos, mayonesa, kétchup, comidas preparadas, pan de molde, pan de baja calidad, … y para los más pequeños en papillas y yogures.

Resulta más que evidente que el problema no es el azúcar del café.

 

Conclusión

No me quiero decantar sobre si el término adicción al azúcar es correcto o simplemente deberíamos dejarlo en afición. Lo que sí es evidente es que su excesivo consumo afecta a nuestro estado de salud general. Eliminar el azucar que no sea natural de los alimentos, te permitirá, sin duda, perder peso de manera saludable y sobretodo es el primer paso para recuperar el control de tu cuerpo.

Referencias

[1] Eating dependence and weight gain; no human evidence for a ‘sugar-addiction’ model of overweight.

[2] Excessive Sugar Consumption May Be a Difficult Habit to Break: A View From the Brain and Body.

[3] The plausibility of sugar addiction and its role in obesity and eating disorders.

[4] Sugar addiction: the state of the science

[5] Sugar addiction: is it real? A narrative review

[6] Sugar Industry and Coronary Heart Disease Research